Traduce este Blog a: Inglés Francés Alemán Italiano Chino

lunes, 22 de septiembre de 2008

TOC

Hace unas semanas vi un reportaje en la TV de enfermedades extrañas. Una enfermedad que me llamó poderosamente la atención fue el TOC. “El trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) es una enfermedad que hace que las personas tengan pensamientos que no desean (obsesiones) y que repitan ciertos comportamientos (compulsiones) una y otra vez. Todos tenemos hábitos y rutinas en nuestra vida cotidiana tales como cepillarnos los dientes antes de acostarnos. Sin embargo, para las personas con TOC, los patrones de comportamiento interfieren con sus vidas cotidianas”.

Las causas que pueden llevar a esta enfermedad son los sentimientos de culpa y excesiva responsabilidad, trastornos del sueño, problemas conyugales, laborales o sociales.

El TOC (en inglés OCD: Obsessive Compulsive Disorder) afecta a todo tipo de personas, entre ellas también a famosos, como David Beckham, que sólo mete en la nevera un número par de refrescos… “todas las cosas en perfecta alineación o en pares de objetos”, confiesa. “Debo colocar las latas en el frigorífico en línea recta y si hay demasiadas en una, las coloco en perfecto orden en otro estante. Cuando voy a un hotel, antes de poder relajarme, debo colocar todos los folletos o los libros que encuentro encima de los muebles en un cajón”. Durante una entrevista en la televisión, David admitió que podía pasarse horas poniendo rectos los muebles de su casa de Madrid. Para paliar de algún modo su ansiedad, solía estrenar un par de botas de fútbol en cada partido y comprar exactamente 20 paquetes de espaguetis cada vez que iba al supermercado. Charles Darwin o el multimillonario Howard Hughes también sufrieron el TOC, así como Woody Allen, Harrison Ford, Mozart, Einstein, Martin Scorsese, Leonardo DiCaprio, Michelle Pfeiffer o Winona Ryder.

Según el Instituto Nacional de Salud Mental, los trastornos obsesivo-compulsivos afectan a una de cada 40 personas en Estados Unidos, alrededor de 7 millones de sus habitantes padecen este trastorno que generalmente se desarrolla entre los 20 y 30 años de edad. Hay un 25 por ciento de probabilidad de que uno de sus parientes cercanos también lo padezca.

Navegando en Internet vi manías tan variopintas de gente enferma de TOC como ver la tele a un volumen concreto (variarlo de 10 en 10 o de 5 en 5), ordenar las cintas de vídeo siguiendo un orden cromático determinado, acomodar la ropa de acuerdo al color o con un orden concreto o ir por la calle pisando las baldosas de una forma determinada.

Como cito al principio, una de las principales causas del TOC son los sentimientos de culpa y la excesiva responsabilidad. Los jugadores de baloncesto tienen que bregar con la responsabilidad y cierta culpabilidad ante los fallos públicos.

Es sabido que el baloncesto exige rutinas, gestos repetidos que casi se convierten en “tic”. Por ejemplo, los automatismos de un tiro libre que ayudan a centrarte en el gesto y aislarte del exterior… Granger Hall, aquel americano que estuvo en Huesca, botaba 3 veces el balón de forma particular y el público lo coreaba. Villacampa, daba un número exacto de botes utilizando la mano izquierda. Herreros lanzaba sin botar nada más recibir el balón del árbitro, como Margall. De extranjeros me gustaba la de Hornacek, con su ritual de acariciarse la mejilla. Yo he cogido la manía de justo antes de lanzar batir ligeramente el balón, se la copié a Djordjevic. Aunque con distintos resultados. ¿La boto poco? Eso será.

¿Garbajosa, Romay, Larry… podrían ser presas del TOC? Larry tenía que pisar los huecos de las líneas de vez en cuando y le veías desplazarse 3 metros de donde todos estábamos para realizar su ritual. Fernando no se cortaba el pelo, ni estrenaba zapatillas antes de un partido. Llegó un momento que prohibía cortarse el pelo a todos los integrantes del equipo. No sé si esto era manía o que nos vacilaba…

Lo de Jorge era más particular: tiene que darles a todos los jugadores de la plantilla un golpe en el pecho; también dice una frase antes de lanzar tiros libres; tiene que meter la ultima canasta antes del partido (ésta es más popular entre los jugadores, véase Dumas o Berni); tiene que salir en la presentación con la boca llena de agua; tiene que salir a la pista con un pie concreto; se ata y desata las zapatillas un número concreto de veces… Vamos, una TOCada de…

Realicé un test TOC y me resultó positivo. ¿Qué ocurre? ¿Estamos excesivamente preocupados? ¿Nos infunden miedos desde el exterior, TV, periódicos… y queremos agarrarnos a algo por muy irracional que parezca?

("El miedo es mi compañero más fiel, jamás me ha engañado para irse con otro". Woody Allen)

2 comentarios:

Carolina dijo...

Del ser humano cada día se espera más y surgen más miedos y más inseguridades y controlarlo no es fácil.
Bien citado el Sr. Allen, tampoco es fácil que se alejen.
Un saludo

elemaki dijo...

Joder Lucio. Cuando entré en tu blog desde feb.es esperaba una cosa totalmente distinta. La sopresa ha sido muy muy agradable. Mucha suerte en tu nueva andadura en Cáceres.